En las zonas más altas de Huancavelica, los menores son los principales afectados por la intensidad de las bajas temperaturas. Sus cuerpos no solo se enferman por el frío sino que padecen de quemaduras y hasta heridas que se plasman en sus rostros y manos.
Para cumplir sueños, los pequeños deben levantarse desde las 3 de la madrugada para asistir a sus clases en la Institución Educativa N° 36051 de Moya.
Testimonio
Mariela tiene 10 años y vive en el centro poblado de Yanayacu, ella debe levantarse antes que salga el Sol para poder llegar temprano a clases. Junto con otros 10 niños de este sector emprenden a diario una caminata de dos horas por los cerros hasta llegar a su escuela, donde cursa el quinto grado de primaria. “La bajada es lo más fácil, para regresar a mi casa demoro por lo menos unas tres horas”, relató Mariela con un tímida sonrisa.
Las manos y rostro de esta pequeña reflejan las consecuencias de la helada.
Como ella existen decenas de estudiantes que deben realizar sacrificios extremos para poder acceder a la educación. “Muchos niños ya no vienen a estudiar por la lejanía”, relató Aydeé Valenzuela, directora de la institución educativa.
La docente asegura que frente a estas condiciones extremas los alumnos han sabido adaptarse. “Los pequeños traen pellejos de carnero para que no les pase el frío”, mencionó. Frente a esta realidad Aydeé Valenzuela solicitó ayuda de las autoridades nacionales para implementar programas sociales que permitan que los alumnos estudien en mejores condiciones.
Soportan
Según el Senamhi la región Huancavelica soportó temperaturas de hasta 4 grados bajo cero en la zona urbana.
Fuente: Correo
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